En paz, se fue “El Zorro Negro”
13-3-2009
Decano de los socorristas
* Manuel Colorado Guzmán fue uno de los que atendieron a FHB en la curva de La Calera
Por Yolanda G. Tenorio Montero
“El jamás dejó de ir a la Cruz Roja, aunque tuviera otros trabajos; su sepelio fue un homenaje diferente, han fallecido muchos miembros de la institución en condiciones diversas, pero éste nos dolió muchísimo, son situaciones difíciles y el homenaje de El Viejo fue diferente a otros”, recuerda con nostalgia el tripulante aeromédico Iván Segovia Ronzón, entrañable amigo de “El Zorro Negro”.
La reunión fue puntual, Karina Colorado, hija del Comandante Mayor de la Cruz Roja, Manuel Colorado Guzmán, llegó acompañada de Iván Segovia Ronzón, amigo de su padre que es tripulante aeromédico, para platicar de quien se desempeñó en la benemérita institución por más de 30 años.
Karina dijo que ella era muy chica cuando su padre llegaba del trabajo, en el que se desempeñaba como operador de una unidad en una empresa empacadora que ya no existe y tenía una ruta foránea, sólo para cambiar su ropa e irse a la Cruz Roja, donde decía “lo estaban esperando”.
“Yo era muy chica, tenía como 2 años. Los sábados que era su día de descanso llegaba a la casa y decía ya me voy a la corporación porque ya me esperan, él se iba a prestar el servicio”.
Karina la menor de dos hijos con la mirada atenta platicaba que ninguna familia está de acuerdo en que sus familiares colaboren en la Cruz Roja, porque nunca tienen tiempo de convivir con ellos, “pero es una actividad que desarrollan con gusto. Pero si le reclamábamos a veces que pasara más tiempo con nosotros”.
Mostrando la primer credencial de su padre en donde como clave era “Zorro Negro”, narró que su padre se inició el 14 de septiembre de 1980, con un grupo que traían en sus vehículos radio banda y de ahí ingresó a la Cruz Roja.
Iván reforzó el comentario “Manuel inició en la famosa radio banda civil, ellos andaban en las calles, si veían un accidente de inmediato se comunicaban a la Base Roja que estaba en el Canal 9 de emergencia, canal respetado. Él empezó ahí, pero recuerdo que trabajaba en el servicio urbano, era conductor y ahí traía su radio banda civil y donde vía algo paraba su unidad y avisaba para que llegaran a auxiliar”.
Al comandante Mayor de la Cruz Roja, le tocó auxiliar en los años 70 a quien siendo dirigente juvenil y durante la campaña de Rafael Hernández Ochoa, para la gubernatura, sufrió un accidente automovilístico en la conocida Curva de la Calera –frente al Agrocentro- en Rinconada, municipio de Emiliano Zapata y ahora es quien conduce el Estado, Fidel Herrera Beltrán.
“Manuel una vez me dijo que se sentía mal de haber podido salvar a tanta gente y no haber podido socorrer a su hermano y no estuvo porque así es el destino y así lo marca Dios”, señala Iván Segovia y Karina comenta “por cosas del destino dieron otro nombre y no el de mi tío, porque mi papá estaba de guardia, pero más adelante se enteró que era su hermano quien había tenido el accidente”.
A Iván Segovia Ronzón, Don Manuel Colorado, siempre le pidió que en su homenaje no olvidara mencionar su nombre, porque en una ocasión anterior y siendo quien emitió un mensaje a otro compañero fallecido, Segovia Ronzón olvidó mencionarle.
“De las cosas buenas o las malas, lo que me queda es que el fallecimiento de Manuel fue natural, porque si hubiera sido en accidente y durante una labor sería más difícil para nosotros, porque podemos salvar a mucha gente pero no a un compañero y en el caso de Manuel fue natural, yo lo veo como un destino”.
Recordó que Don Manuel al igual que el resto de sus compañeros siempre se encomendó a Dios antes de salir a un servicio, porque siempre están en riesgo de perder la vida.
“E incluso le decíamos que estaba bonita su capillita porque traía una virgen y ponía muchas cosas en la ambulancia, cuando la tenía de planta. Cuando salimos a servicio en Cruz Roja nos encomendamos a Dios y nos cuida por la labor que hacemos, rezamos de manera individual y casi todos nos persignamos porque hemos vivido muchas cosas e incluso a punto de morir muchas veces”.
A Don Manuel a quien sus compañeros le recuerdan como a un hombre muy sonriente, alegre, vacilador y que siempre tenía la chispa para provocar el desorden entre el equipo para animarlos, le tocaron cambios importantes en materia tecnológica y de infraestructura en la corporación.
Las ambulancias que condujo quien participó en 1982 en los cuerpos de rescate en Chiapas cuando el volcán Chichonal, hizo erupción, la explosión de gas en San Juan Ixhuatepec, en el Estado de México en 1984 y en el sismo de 1985, en el Distrito Federal; entre otras eventualidades relevantes fueron la 01, denominada presidencial por el tipo, así como la 22, 14, 48, 2 y 708.
Desde la creación de la Cruz Roja Internacional en 1863 por Jean Henry Dunant, originario de Ginebra, Suiza y hasta hace unos 20 años se manejó el concepto de Primeros Auxilios y con los avances de la tecnología hoy en día se llama atención pre hospitalaria “porque es antes del hospital”, explicó Iván Segovia Ronzón.
“El fue operador de ambulancia, tomó infinidad de cursos, tecnología y actualización y todos éramos socorristas, al pasar el tiempo hicimos una carrera de Técnico en Urgencias Médicas (TUM) que reconoce la Secretaría de Educación Pública y la Secretaría del Trabajo, que se imparte a nivel nacional en la Cruz Roja Mexicana, la Secretaría de la Defensa Nacional y en la UNAM certificadas. Ahí surge el cambio y utilizar oxígeno, monitores anti parámetros y una infinidad de cuestiones que se utilizan para la atención pre hospitalaria.
“Cuando se ausenta un miembro las pláticas entre los compañeros es igual a que si estuviera presente, sobre todo cuando es muy reciente, después te adaptas a que ya no está; sin embargo la forma de sentirlo es como sí estuviera en otro lugar sin estar ahí presente”, reflexionó.
Durante la entrevista Karina mantenía una mirada entre distraída y pendiente a los comentarios del amigo de su padre para rememorarlo y sólo asentía con la cabeza.
Karina Colorado, con un dejo de nostalgia, mencionó que el día 11 de noviembre cuando su papá falleció parecía como si lo hubiera presentido porque se despidió de ella con un adiós cuando siempre le decía “nos vemos al rato para comer”.
El día 13 se realizó una ceremonia religiosa en la iglesia Los Ángeles donde asistieron sus familiares, de ahí fue trasladado a las instalaciones de la Cruz Roja en la calle de Clavijero para un homenaje y luego acompañado de los integrantes de corporaciones como la Cruz Roja, Ámbar y cuerpos de auxilio municipales en 14 ambulancias se dirigieron rumbo al panteón de Palo Verde donde permanecen sus restos.
